Magyar Magyar

La milenaria Archiabadía Benedictina de Pannonhalma y su entorno natural

Archiabadía BenedictinaPannonhalmaGyőr y Pannonhalma

La Archiabadía Benedictina de Pannonhalma y su entorno cerca de la frontera occidental de Hungría, no solo es un memorial nacional de la historia húngara, sino reviste asimismo gran importancia como patrimonio mundial. Desde 1996, también pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Su historia se remonta a más de mil años; según la leyenda, la triple colina fue el lugar de nacimiento de San Martín (obispo de Tours en el siglo IV). La zona fue una importante región vinícola de la provincia Panonia en la época romana. Cuentan que la conquista también terminó aquí; el caudillo Árpád descansó en estas colinas después de vencer al soberano moravo Svatopluk. El monasterio benedictino fue fundado en los albores del Estado cristiano húngaro en 996 por el príncipe Géza, y su hijo, San Esteban, el rey fundador del Estado, enriqueció a la comunidad con donaciones adicionales, convirtiendo el lugar en el recuerdo más importante de la apertura simbólica hacia el Occidente y el cristianismo.

La Abadía de Pannonhalma ha sido un destacado centro intelectual y cultural del país durante más de mil años. Pudo mantener su continuidad incluso en medio de las tormentas de la historia húngara, a pesar de que los monjes tuvieron que huir varias veces durante la ocupación turca, y de que, durante la Ilustración, el hijo de María Teresa, José II., disolviera la orden por un tiempo. Tras su reorganización en 1802, el monarca les encomendó como tarea principal la educación, que continúan hasta el día de hoy en el internado de enseñanza media. Como parte de la misión cultural centenaria de la orden, ahora cuenta con una rica colección artística y científica; su biblioteca es la colección benedictina más grande del mundo y los Archivos de la Archiabadía conservan la carta fundacional de la Abadía de Tihany de 1055, que es la memoria más antigua de la diáspora de la lengua húngara (y de la familia lingüística finno-ugria).

La importancia arquitectónica del conjunto de edificios también es sobresaliente: En Hungría, este es el único ejemplo sobreviviente de la arquitectura monástica con claustro que sigue la tradición benedictina clásica. Combina armoniosamente varios estilos arquitectónicos importantes del último milenio: además de las partes más antiguas del edificio en estilo románico (como el claustro y la cripta), se destacan la basílica gótica y los detalles barrocos y clasicistas.

Al monasterio ‒ahora hogar de una comunidad monástica de unos cuarenta monjes‒ pertenecen un viñedo y una bodega que se remontan a la época romana. Los monjes también producen esencias, destilados y productos herbarios de alta calidad; sus excelentes productos son cada vez más populares.

‎¡MUÉVETE EN TU ENTORNO COMO UN HÚNGARO!